Rizos colombianos

Rizos colombianos

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🎙️ Narrador visual de historias reales
Aquí hay reality y chisme, pero también casos reales y misterios que no pasan desapercibidos. ☕️ Solo por diversion :)

09/10/2026

CUANDO INTENTAS HACERLE DAÑ0 A ALGUIEN, LA VIDA PUEDE SORPRENDERTE ❤️‍🩹🙏

Destruyó el puesto de una familia, pero la ind1gn4ción terminó convirtiéndose en una ola de solidaridad.

Como dice el dicho, no hay mal que por bien no venga. Lo que parecía un día terrible para una familia trabajadora terminó convirtiéndose en una muestra de solidaridad que difícilmente olvidarán.

Todo ocurrió en el sector de Alto de Boquerón, en la vía entre Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal, donde un video desató 1ndign4ción en las redes sociales.

En las imágenes se observa a una mujer, identificada en las publicaciones como Leidy Tatiana, tumbando la mesa de una vendedora de jugos de naranja y regando su mercancía, mientras le exige que se vaya del lugar. Durante el enfrentamiento, la mujer lanza 1nsult0s y 4men4z4s, en medio de una disputa que, según las publicaciones, estaría relacionada con la competencia por las ventas.

Mientras todo ocurría, Carmen grababa la escena. En lugar de responder con más 1nsult0s, le pedía que tuviera consideración con ella y, en medio de la difícil situación, se encomendaba a Dios.

«Dios te bendiga, Dios te bendiga», eran algunas de las palabras que repetía mientras veía cómo su trabajo y el sustento de su familia resultaban afectados. 🙏

Sin embargo, lo que aquella mujer parecía querer destruir terminó provocando algo que quizá no esperaba.

Después de que el video se difundiera, se conoció que detrás de ese pequeño negocio había una familia trabajadora, conformada por un padre y sus hijos, que luchaba cada día por salir adelante con la venta de sus productos.

La 1ndign4ción de quienes vieron las imágenes se transformó en solidaridad. Cientos de ciudadanos comenzaron a acercarse al lugar para comprarles y apoyarlos, demostrando que no estaban solos. ❤️‍🩹

Por su parte, la mujer señalada no ofreció disculpas por lo ocurrido y sostuvo que, supuestamente, eran ellos quienes querían sacarla del lugar.

Al final, una situación que dejó a una familia con su puesto destruido terminó despertando el apoyo de muchas personas que decidieron tenderles la mano.

A veces, cuando alguien intenta perjudicar a otra persona, no imagina que sus propias acciones pueden terminar movilizando a toda una comunidad para ayudarla.

Porque el daño puede destruir una mesa y regar una mercancía, pero no siempre puede apagar las ganas de salir adelante. Y mientras unos intentan cerrar puertas, otros llegan para abrirlas. ❤️🙏

¿Tú también crees que, cuando actuamos con maldad, la vida termina dándonos lecciones que nunca imaginamos?

07/10/2026

¿QUÉ LE PASÓ A DOÑA BLANCA?

Tenía 72 años y salió de su casa como cualquier otro día. Horas después, su familia la encontró con vida, pero gr4v3m3nt3 her1d4.
Casi dos meses después, sus hijas siguen esperando respuestas.

El sábado 29 de agosto, Blanca Emeria Pardo Rosero, una mujer de 72 años de San Bernardo, Nariño, salió de su casa durante la mañana, como acostumbraba hacerlo.

Un vecino la vio pasar alrededor de las 8:00 u 8:30 de la mañana. Llevaba una ruana y su herramienta de trabajo, mientras se dirigía hacia el terreno donde habitualmente realizaba algunas de sus actividades.

Ese día, una de sus hijas, Jenny, intentó comunicarse varias veces con ella durante la mañana y hasta el mediodía, pero Blanca no respondió.

Horas más tarde, alrededor de las 5:00 de la tarde, una de sus hijas regresó a la vivienda y se dio cuenta de que su madre todavía no había regresado.

Comenzaron entonces a preguntar por ella y a buscarla en los lugares donde acostumbraba estar.

Un vecino les confirmó que había visto a Blanca salir aquella mañana.

La búsqueda continuó hasta que, aproximadamente a las 5:30 de la tarde, una de sus hijas la encontró dentro de la misma zona rural, a pocos minutos de la vivienda.

Blanca estaba con vida, pero se encontraba gr4v3m3nt3 l3si0n4d4, desorientada y en estado de shock.

Su familia pidió ayuda y la adulta mayor fue trasladada inicialmente a un centro médico de San Bernardo. Debido a la gr4v3d4d de su estado, posteriormente fue remitida a Pasto.

Pero Blanca no logró s0brev!vir.

Su familia ha contado que las lesiones que presentaba eran de extrema gr4ved4d y que existían indicios de una posible 4gr3si0n de carácter se***al.

Lo más doloroso para sus hijas es que Blanca no era una mujer que viviera alejada de su comunidad. Era conocida, querida y recordada como una persona alegre, trabajadora y cercana a su familia.

Por eso todavía intentan entender qué pudo haber ocurrido aquel día.

Han pasado casi dos meses desde aquella tarde de agosto y, hasta ahora, no hay una persona c4ptur4d4 ni un responsable señalado públicamente por lo ocurrido.

La investigación continúa mientras la familia sigue esperando respuestas.

Jenny, una de sus hijas, volvió a hablar públicamente sobre su madre y sobre el dolor que ha significado enfrentar su mu*3rt3 sin conocer todavía toda la verdad.

Hoy sus hijas y sus familiares levantan la voz por ella.

Porque detrás de este caso no hay solamente una investigación pendiente.

Hay una madre.

Una abuela.

Una mujer de 72 años que salió de su casa aquella mañana y nunca volvió a su vida de siempre.

Y hay una familia que todavía espera saber qué ocurrió con Blanca Emeria Pardo Rosero.

Su familia sigue esperando justicia.

06/10/2026

EL CASO DE YENIFER DIO UN GIRO

Un nuevo video y el dictamen de M3dicin4 Leg4l vuelven a poner el caso bajo la lupa.

El pasado 15 de agosto, Yenifer García, de 33 años, se encontraba en su vivienda, en Bogotá, terminando una de las sesiones de un tatuaje que llevaba varias semanas realizándose.

El dolor aumentó durante el procedimiento y su familia buscó a una persona que pudiera ayudarla a soportarlo. Fue entonces cuando llegó Juan Jair Sánchez Góez, quien, según las verificaciones conocidas sobre el caso, figura como auxiliar de enfermería y fue la persona que le suministró los medicamentos por vía intravenosa.

La intervención costó $600.000.

Pero aproximadamente media hora después, el tatuador comenzó a notar que Yenifer ya no respondía. Algo no estaba bien. Al pedir ayuda y revisar su estado, se dieron cuenta de que estaba inconsciente y solicitaron asistencia.

Yenifer no s0br3v!vió.

Ese mismo día, Sánchez Góez fue capturado inicialmente por las autoridades, pero posteriormente quedó en libertad mientras avanzaba la investigación.

Ahora, más de un mes después, el caso tomó un nuevo rumbo.

Medicin4 Leg4l estableció que Yenifer sufrió una 1nt0xic4c!ón medicamentosa combinada y clasificó su mu3 rt3 como v!ol3nt4, en contexto de h0m!c!di0.

Además, un nuevo video conocido por Noticias Caracol muestra a Yenifer en buenas condiciones antes de recibir los medicamentos y aporta nuevos elementos sobre lo ocurrido aquel día.

Por ahora, Sánchez Góez continúa en libertad y no hay una decisión judicial que determine su responsabilidad p3n4l.
El Esposo de Yenifer y otros familiares están pidiendo que la F1scal14 avance con la investigación y determine quiénes deben responder por lo ocurrido.

Han pasado casi dos meses desde aquella tarde, y una pregunta sigue esperando respuesta:

¿Habrá justicia para Yenifer?

04/10/2026

“ERA MI PELAO” 💔

La historia de un padre que, rumbo a su trabajo, terminó encontrándose con su hijo en el peor escenario que puede vivir un papá.

Willman Beleño iba como pasajero en un bus por la Circunvalar de Barranquilla. Iba tarde para llegar a su trabajo y solo pensaba en llegar a tiempo.

Al mismo tiempo, su hijo, Héctor Beleño Ortiz, de 30 años, también iba rumbo a su trabajo, pero lo hacía en su motocicleta.

Ninguno de los dos sabía que sus caminos estaban a punto de cruzarse de la manera más dolorosa.

Willman contó que los dos buses venían en una especie de “gu3rr4” por recoger pasajeros. Según su relato, iban compitiendo y haciendo maniobras para adelantarse.

En medio de esa situación ocurrió el 4ccid3nt3.

El primer bus habría alcanzado a la motocicleta de Héctor, haciendo que perdiera el control y c4y3ra sobre la vía.

Detrás venía otro bus.

Y en ese segundo bus iba su papá.

Willman contó que fue precisamente el bus en el que él viajaba el que terminó 4rroll4nd0 a Héctor.

Cuando el vehículo se detuvo, el padre se bajó. Algo le llamó la atención: las placas de la motocicleta.

Quiso saber quién era la persona que había mu3rt0 y le pidió a los agentes de tránsito que le mostraran su identificación.

Entonces escuchó el nombre.

Héctor Beleño Ortiz.

Era su hijo.

El hombre que minutos antes iba rumbo a su trabajo, igual que él, ahora estaba mu3 rt0 baj0 las rued4s del bus en el que viajaba su propio padre.

Willman había salido de casa pensando simplemente en llegar a trabajar. Héctor también.

Pero ese día, sus caminos se encontraron en una tr4gedi4 que ningún padre debería vivir.

Una historia que deja un dolor enorme y también una pregunta: ¿cuánto puede costar una carrera por pasajeros cuando se olvida que hay vidas en la vía?

🕊️

30/09/2026

Lo que parecía una oportunidad para conseguir trabajo terminó convirtiéndose en una pesadilla de aproximadamente cuatro horas para Andrés León, un contador público de 27 años que estaba desempleado.

El pasado jueves 24 de septiembre, Andrés León, un contador público recibió por WhatsApp una supuesta oferta para prestar sus servicios profesionales.

Como estaba buscando trabajo, aceptó la propuesta y acudió al lugar donde lo habían citado, en el barrio Alfonso López, en la localidad de Usme, en Bogotá.

Pero cuando llegó, no encontró a quienes supuestamente iban a entrevistarlo.

Encontró a dos hombres que lo abordaron y lo obligaron a caminar hacia una zona boscosa del parque Entre Nubes.

Mientras avanzaban, aparecieron más hombres.

En total, según su relato, fueron seis.

Los sujetos lo mantuvieron bajo 4m3n4z4 y, de acuerdo con lo que contó Andrés, se presentaron como integrantes de un supuesto frente de las F4rc y le hicieron creer que había entrado en una “zona roja”.

Fue en ese momento cuando aquella supuesta entrevista de trabajo se convirtió en una r3t3nción.

Andrés permaneció allí durante aproximadamente cuatro horas.

En medio de la angustia, los hombres lo grabaron y enviaron uno de esos videos a sus familiares. En las imágenes, que posteriormente comenzaron a circular, se observa al joven en medio de la zona boscosa, mientras pide ayuda.

Según su testimonio, llegó a pensar que podían 4c4b4r con su vid4.

Mientras Andrés permanecía retenido, sus familiares recibieron una exigencia de 50 millones de pesos por su l1b3r4ción.

Pero los hombres también habrían conseguido quedarse con dinero y objetos de valor de Andrés, además de realizar transacciones con sus tarjetas bancarias. En total, lo despojado habría llegado a aproximadamente 15 millones de pesos.

Después de varias horas, Andrés fue dejado en libertad en el barrio Villa Diana, en el sur de Bogotá.

Ojito 👀 Las autoridades investigan quiénes están detrás de este hecho y si podrían estar relacionados con otros casos similares.

Y la historia de Andrés deja una advertencia:

Si recibes una oferta laboral que no recuerdas haber solicitado, no acudas de inmediato.

Verifica quién está detrás, la empresa, la dirección y las condiciones de la supuesta entrevista. Si algo no te genera confianza, confirma primero que la oferta sea real y evita acudir solo a lugares apartados.

Porque una oferta de empleo puede parecer una oportunidad.

Pero para Andrés, aquella oferta terminó siendo la puerta de entrada a cuatro horas de miedo.

29/09/2026

Don Julio cierra su tienda a las nueve de la noche… pero hay algo que nunca apaga.

Es un radio.

Y no lo deja prendido por miedo a los ladrones.

Lo hace por la Mona, una perrita de la cuadra que lleva años durmiendo sobre un pedazo de cartón debajo de la ventana de su tienda.

Hace aproximadamente un año, la Mona quedó ciega.

De repente empezó a chocarse con los postes, a perder su camino y a caminar sin saber hacia dónde ir.

Una noche, Don Julio la encontró parada en mitad de la calle, completamente desorientada, mientras una moto le pitaba para que se moviera.

Y fue entonces cuando él se dio cuenta de algo.

Cuando la tienda estaba abierta y el radio sonaba, la Mona llegaba derechito hasta su rincón.

Pero cuando Don Julio cerraba y todo quedaba en silencio, ella se perdía.

Así que decidió hacer algo.

Desde ese día, cuando cierra la tienda, deja el radio encendido junto a la ventana, con la antena afuera.

Y la Mona, caminando pegadita al muro y con la cabeza de lado, sigue el sonido hasta encontrar nuevamente su cartón.

Una noche, Don Julio bajó el volumen.

Su esposa ya le había reclamado por el recibo de la luz.

Pero esa noche la Mona no logró encontrar su lugar.

Al día siguiente apareció en la esquina de enfrente, temblando y completamente desorientada.

Don Julio volvió a subir el volumen.

Ahora algunos le dicen que está loco.

Pero a él no parece importarle.

Don Julio tiene 71 años y, según cuenta esta historia, hay algo que le preocupa más que lo que puedan decir de él:

que algún día él ya no esté…

y nadie vuelva a dejar ese radio encendido para ayudar a la Mona a encontrar el camino a casa. ❤️🐾

Esta historia fue publicada en redes sociales por CartagoInfo Media, una página de Cartago, Colombia. Sin embargo, la publicación no precisa exactamente dónde viven Don Julio y la Mona, ni permite confirmar si actualmente la canina sigue allí o si alguien ya está ayudándola.

Photos from Rizos colombianos's post 26/09/2026

Si lloraste con la película de Hachiko, espera a conocer la historia real.

Porque la película cambió el lugar, cambió al profesor, cambió la manera en que se conocieron…

y cuando descubras cuánto tiempo estuvieron realmente juntos, la historia duele todavía más.

La película ocurre en Estados Unidos.

La historia real ocurrió en Tokio, Japón.

Y el hombre que aparece en la película como un profesor de música no existió así.

El verdadero dueño de Hachiko se llamaba Hidesaburō Ueno y era profesor de agricultura e ingeniería agrícola en la Universidad Imperial de Tokio.

Ueno llevaba tiempo queriendo tener un perro Akita.

Y así fue como Hachi llegó a su vida.

No lo encontró perdido en una estación.

No apareció por casualidad.

El cachorro fue enviado desde el norte de Japón hasta Tokio cuando apenas tenía unas semanas de nacido.

Llegó después de un largo viaje en tren y estaba tan agotado que, cuando lo recibieron, llegaron a pensar que estaba mu3rt0.

Pero no.

Todavía estaba vivo.

Y Ueno comenzó a cuidarlo.

El pequeño Akita terminó convirtiéndose en su compañero.

Todas las mañanas lo acompañaba hasta la estación de Shibuya.

Hachi veía a su dueño tomar el tren para ir a trabajar.

Y por las tardes regresaba al mismo lugar para esperarlo.

Era una rutina.

Los dos todavía no sabían que aquella estación terminaría convirtiéndose en el lugar más triste de sus vidas.

Porque Hachiko solamente alcanzó a vivir con Ueno unos 17 meses.

Un año y medio.

Eso fue todo lo que tuvieron.

El 21 de mayo de 1925, Ueno salió de su casa como cualquier otro día.

Hachi lo acompañó hasta la estación.

Pero ese día el profesor sufrió una h3m0rr4gi4 cerebral mientras estaba en la universidad.

Y mur!0.

Hachi no sabía eso.

Así que regresó a esperarlo.

Pasó un día.

Ueno no apareció.

Pasaron dos.

Tampoco.

Y luego tres.

Pero Hachi seguía regresando.

Después de la mu3rt3 del profesor, varias personas intentaron hacerse cargo de él.

Pero Hachi no quería quedarse.

Se escapaba.

Volvía a Shibuya.

Porque ese era el lugar donde había visto por última vez a su dueño.

Y continuó haciendo lo mismo.

Mañana tras mañana.

Tarde tras tarde.

Regresaba a la estación.

Esperaba.

Miraba entre las personas.

Como si en cualquier momento pudiera aparecer aquel hombre que se había ido una mañana y nunca había regresado.

Y entonces alguien contó su historia.

En 1932, un periodista llamado Hirokichi Saitō escribió sobre aquel perro que llevaba años esperando a su dueño fallec1d0.

La historia se publicó en un periódico.

Y Japón entero comenzó a conocer a Hachi.

La gente empezó a llevarle comida.

A cuidarlo.

A visitarlo.

Ya no era solamente el perro que esperaba en una estación.

Se había convertido en Hachikō.

Y su historia llegó tan lejos que comenzaron a reunir dinero para hacerle una estatua.

En 1934 ocurrió algo que parece sacado de una película.

Pero pasó de verdad.

El 21 de abril de ese año inauguraron una estatua de bronce de Hachikō frente a la estación de Shibuya.

Y Hachikō estaba ahí.

Viendo cómo le descubrían su propia estatua.

El perro que llevaba años esperando a un hombre que nunca regresó…

estaba presente mientras una ciudad entera le rendía homenaje.

Pero todavía faltaba la parte más triste.

Hachikō mur!ó el 8 de marzo de 1935.

Habían pasado casi diez años desde la mu3rt3 de Ueno.

Y aquí aparece otro detalle que durante mucho tiempo alimentó la historia.

Se encontraron cuatro brochetas de bambú en su estómago.

Durante años se habló de ellas como si hubieran provocado su mu3rt3.

Pero no fue así.

La aut0ps!4 de la época determinó que padecía una grave infección causada por gus4n0s del corazón.

Y décadas después, investigadores de la misma universidad volvieron a estudiar los 0rg4n0s que habían sido conservados.

Encontraron algo más.

Hachikō tenía tumor3s m4lign0s en los pulmones y el corazón.

Su enfermedad había avanzado tanto que aquellos últimos años probablemente fueron muy dolorosos para él.

Y aun así…

seguía regresando a la estación.

Seguía esperando.

No sabemos exactamente qué pasaba por la cabeza de Hachikō.

Pero sí sabemos que durante casi diez años regresó al mismo lugar buscando a la misma persona.

Y piensa en esto:

Hachikō vivió con Ueno aproximadamente 17 meses.

Después de perderlo, lo esperó durante casi diez años.

Es decir…

pasó aproximadamente siete veces más tiempo esperando a su dueño que el tiempo que pudo disfrutar de su compañía.

El 12 de marzo de 1935 le hicieron un fun3r4l.

Hubo personas que fueron a despedirlo, trabajadores de la estación, estudiantes y miembros de la familia de Ueno.

Y Hachikō quedó enterrado junto a la tumba de aquel hombre que había estado esperando durante casi toda su vida adulta.

Pero la historia todavía tenía un último capítulo.

En 2015, en la Universidad de Tokio, levantaron una nueva estatua.

Y esta vez Hachikō no estaba solo.

La escultura muestra al profesor Ueno reencontrándose con su perro.

Hachikō está frente a él, lleno de alegría.

Como si finalmente hubiera ocurrido aquello que nunca pudo suceder en vida:

su dueño regresó.

Porque durante casi diez años Hachikō esperó un reencuentro que nunca llegó.

Pero ochenta años después de su mu3rt3, alguien decidió darle, aunque fuera en bronce, el abrazo que la vida le negó.

Y quizás por eso esta historia duele tanto.

Porque Hachikō no sabía que se convertiría en una estatua.

No sabía que un periódico contaría su historia.

No sabía que algún día harían películas sobre él.

Él solamente sabía una cosa:

Ueno se había ido.

Y él todavía tenía que esperarlo.

24/09/2026

ZEUS: EL PERRO AL QUE SEÑALARON POR LA MU3RT3 DE SU AMO 🐕

La historia de Zeus comenzó como una tr4g3di4.

Y durante las primeras horas, parecía no haber muchas preguntas.

Era lunes 21 de septiembre de 2026, en Hato de Enmedio, Tegucigalpa, Honduras.

Alex Alfonso Maldonado Bonilla, de 75 años, vivía con Zeus, un pitbull que ese día terminó protagonizando una tragedia que conmocionó a todo el país.

Cerca de las 11 de la mañana, Zeus lo 4t4c0 por primera vez.

Alex tuvo que ser llevado a un centro médico para recibir atención por las heridas.

Después regresó a su casa.

Pero horas más tarde, alrededor de las 5 de la tarde, ocurrió un segundo 4t4qu3.

Esta vez las h3r1d4s fueron mucho más graves.

Su hijo intentó intervenir para salvarlo y también terminó siendo m0rd1d0 en las manos.

Alex no sobrevivió.

Y Zeus quedó convertido, de un momento a otro, en el perro al que miles de personas señalaban como el responsable de haberle qu1t4d0 la vid4 a su propio dueño.

Pero mientras la historia comenzaba a hacerse viral, aparecieron otros relatos.

Vecinos aseguraron que Zeus permanecía encerrado durante largos periodos y que escuchaban sus ladridos y hasta sus aullidos.

Algunos afirmaron que el perro era g0lp34d0 y que permanecía en condiciones que podían haber afectado su comportamiento.

Nada de esto había sido demostrado en ese momento. Eran testimonios de personas que decían conocer la manera en que vivía el animal.

Y entonces apareció una imagen que llamó todavía más la atención.

Zeus estaba tranquilo.

Un funcionario municipal se acercó a él y el perro permitió que lo acariciara. Incluso se mostró dócil con quienes estaban a su alrededor.

Para muchas personas fue imposible no preguntarse:

¿Cómo podía ser el mismo perro que acababa de protagonizar una tr4g3di4?

Zeus fue retirado de la vivienda y quedó bajo resguardo mientras se esperaba conocer exactamente qué había ocurrido.

En medio de la incertidumbre también aparecieron dudas por unos objetos encontrados dentro de la casa, entre ellos un m4ch3t3 y un puñ4l.

Por eso, durante varios días, la historia parecía tener más preguntas que respuestas.

Pero este jueves llegó el resultado preliminar de la 4ut0ps14.

Y el giro fue diferente al que muchos esperaban.

Los análisis f0r3ns3s determinaron que Alex mur10 de manera accidental a consecuencia de las m0rd3dur4s de un perro.

Además, las lesiones óseas encontradas en su cuerpo no eran compatibles con las 4rm4s bl4nc4s h4ll4d4s en la vivienda.

Es decir, las dudas sobre una posible mu3rt3 provocada por esos objetos quedaron descartadas.

Y así, Zeus dejó de ser solamente el perro señalado en medio de una tr4ged14.

Ahora también es el animal cuya historia ha despertado una conversación sobre algo que muchas veces se olvida:

un perro no llega al mundo sabiendo cómo comportarse.

Su crianza, el ambiente en el que vive, el trato que recibe y la forma en que es cuidado pueden influir en su comportamiento.

Eso no borra lo ocurrido.

Alex mur10.

Su familia quedó marcada para siempre.

Y Zeus fue quien lo 4t4c0.

Pero también queda una pregunta sobre lo que ocurrió antes de aquel 21 de septiembre.

Una pregunta que probablemente nunca podrá responder el propio Zeus.

Porque él no puede hablar.

No puede explicar qué vivió dentro de aquella casa.

No puede decir si alguna vez tuvo miedo.

No puede contar por qué llegó a comportarse de aquella manera.

Solo sabemos que, después de aquella tr4g4di4, muchas personas pensaron que su historia terminaría de una sola manera.

Que sería s4cr1f1c4d0.

Pero no ocurrió.

Zeus recibió una segunda oportunidad.

Primero quedó bajo resguardo y ahora se anunció que será sometido a un proceso de rehabilitación y entrenamiento con un instructor especializado, con la posibilidad de formar parte de un escuadrón canino.

El perro que hace apenas unos días era señalado como una 4m3n4z4 ahora comienza para él una segunda oportunidad.

23/09/2026

“SOLO ERA UN TRABAJADOR DE UNA FINCA GANADERA”: El Desolador Pedido de Justicia de una Madre Tras un Operativo en Santa Marta 😔

Ricardo Andrés Rodríguez Martínez tenía apenas 18 años y falleci0 durante un operativo de la Fuerza Pública contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), realizado en zona rural de Santa Marta.

Pero mientras las autoridades lo señalaron dentro del contexto de ese procedimiento, su familia sostiene una versión completamente distinta.

Según sus allegados, Ricardo no pertenecía a ningún grupo 4rm4d0. Era un joven que trabajaba en una finca ganadera, cuidaba ganado y realizaba diferentes labores del campo.

El dolor de su madre quedó registrado en un video que comenzó a circular rápidamente por redes sociales. Entre lágrimas, la mujer aseguró que va a d3nunc14r al presidente Abelardo de la Espriella y lanzó una fuerte acusación:

“Voy a d3nunci4rt3, me m4t4st3 a mi hijo injustamente”.

En el mismo video, la mujer insiste en que Ricardo “no pertenecía a nada” y que simplemente era un obrero.

Su hermana también salió en defensa del joven y negó que fuera hijo de alias ‘Pinocho’, como habría sido señalado después del operativo.

La familia sostiene además que Ricardo habría sido llevado hasta el lugar por integrantes de esa organización y que, cuando comenzó el procedimiento, habría intentado hacerles saber que él no pertenecía al grupo.

La versión de sus familiares ha generado preguntas en redes sociales. Mientras algunas personas piden que se investigue a fondo lo ocurrido y plantean la posibilidad de un presunto falso positivo, otras cuestionan la versión entregada por la familia.

Hasta el momento, no existe claridad definitiva sobre qué hacía Ricardo en el lugar ni sobre las circunstancias exactas en las que p3rdió la vid4.

Ahora, su familia pide que se esclarezca lo ocurrido y que se conozca qué pasó realmente con aquel joven de 18 años que, según sus allegados, solo era un trabajador de una finca ganadera.

Ustedes qué opinan ?

22/09/2026

Hay historias que comienzan con una madre dando la vida.

Y nadie imagina que, muchos años después, esa misma vida pueda terminar en una tr4g3d14 dentro de su propia casa.

Esta es la historia de Gusmeida Arias, una mujer de 58 años, de Tenerife, Magdalena.

Su historia terminó de una manera que difícilmente podrá olvidar una comunidad.

Era la mañana del domingo 20 de septiembre de 2026

En una vivienda del barrio Villa Lía se escuchó una fuerte discusión.

Después llegaron los gritos.

Gusmeida estaba pidiendo auxilio.

Los vecinos entendieron que algo grave estaba ocurriendo y alertaron a la Policía.

Cuando los uniformados llegaron, encontraron a la mujer gravemente h3r1d4, con lesi0n3s provocadas con un 4rm4 bl4nc4.

Gusmeida fue trasladada de urgencia a un centro asistencial de Tenerife.

Pero sus h3r1d4s eran demasiado gr4v3s.

Los médicos ordenaron llevarla hasta un centro de mayor complejidad en Plato.

Y fue durante ese traslado cuando su estado empeoró.

Gusmeida no alcanzó a llegar con vida.

Mur10 en el camino.

Y mientras intentaban salvarla, las autoridades buscaban al hombre señalado de haber provocado la 4gr3s10n.

Era su propio hijo.
Pueden creerlo, su propio hijo ?

Ever David Marchena, de 39 años.

La Policía logró ubicarlo cuando intentaba abandonar el lugar y lo capturó.

Pero hay algo todavía más doloroso en esta historia.

Porque esto no habría comenzado ese día.

Ever ya tenía una anotación por v10l3nc14 1ntrafamili4r y también se ha informado sobre una medida de alejamiento relacionada con hechos anteriores contra su madre.

Y aun así, madre e hijo volvieron a estar dentro de la misma vivienda.

Hasta que una discusión terminó en tr4g3d14.

Y no hay una razón que pueda justificar que una madre termine gravemente h3r1d4 dentro de su propia casa.

Gusmeida pidió ayuda.

Los vecinos la escucharon.

Pero esta vez nadie pudo devolverle la vida.

Hoy, en Tenerife, queda el dolor de una familia y la pregunta que deja una historia como esta:

¿En qué momento una diferencia entre una madre y un hijo puede llegar hasta un punto del que ya no existe regreso?

Ever David Marchena permanece capturado y fue puesto a disposición de la Fiscalía.

Pero para Gusmeida ya no habrá una segunda oportunidad.

Su historia terminó de la forma más dolorosa:

en manos de quien un día también fue ese hijo al que ella le dio la vida

🕊️🕊️

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